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sábado, 2 de julio de 2011

Lo prometido es deuda.

Ya está bien, ¿no? Es hora de ser consecuente, de tomar decisiones y acatarlas, aunque cueste. Es tiempo de hacer las cosas bien, de pensar en mañana y en el futuro. Tiempo de no equivocarse más, de aprender de los errores y no volverlos a cometer. Es tiempo de cumplir promesas.

·Si lo prometido es deuda, tengo una deuda conmigo misma.

jueves, 23 de junio de 2011

Calor sofocante.

Siento como si me ahogara, como si una cuerda rodeara mi cuello muy fuerte sin que mi piel pudiera ni siquiera notarlo, como si el mar me aprisionara contra las rocas, como si no hubiera suficiente oxigeno. Me escuecen los ojos, me escuecen de esa manera que sólo se entiende cuando se siente, me escuecen como escuecen las quemaduras. Y las manos me arden. Siento como si fueran a salir chorros de sangre de ellas y me asusta ver que sólo son imaginaciones mías. 
No quiero pensar más. No quiero llorar más. No quiero darle vueltas a la misma idea hasta que yo misma me maree. ¡Quiero ser feliz! Quiero sonreír por la calle y no caerme frente a una piedrecita. Quiero ser la que vive y no la que muere. Quiero estar siempre alegre, no quiero caer. 
Pero también quiero dejar de imaginar, de creer lo que no es. Quiero no saber lo que ocurre incluso antes de que ocurra, quiero creer lo que me dicen y no saber que me mienten, que todo el mundo miente. 
Quiero volver al pasado y decir "no, yo me voy con los demás". 

domingo, 24 de abril de 2011

Pregúntate, pero si se te ocurra contestar.

¿Vale todo? Y si no es así, ¿qué vale y qué no?¿Hasta que punto se puede llegar antes de decir basta?¿Qué debemos ser capaces de soportar y olvidar, y que debemos tener en cuenta para cambiar?¿Hasta cuando se puede prolongar lo que sabes que no llegará a ninguna parte? Porque..¿cuándo se llega a esa ninguna parte en la que concluyen todas las cosas?¿Quién merece que seamos nosotros mismos y a quién no le vendría mal una mentira?¿Hay que decir siempre la verdad, ante todo y pase lo que pase?¿Es mejor callar y vivir las cosas tu mismo?¿O hay que contar las cosas cuando ya no puedes más con ellas dentro?¿Somos capaces de vivir aislados, solos?¿O realmente necesitamos la comprensión de cualquiera?¿Debemos arrepentirnos de los errores?¿O afrontarlos y aprender de ellos?¿Hasta dónde puede llegar el capricho de alguien?¿Cómo sabremos cuándo parar?¿Dónde está la linea exacta que separa lo que está bien de lo que está mal?